domingo, 25 de diciembre de 2011

ARISTOCRACIA



Las viejas clases dominantes del Antiguo Régimen (fundamentalmente la nobleza) perdieron gran parte de su influencia a lo largo del siglo XIX. Abolidos sus privilegios legales tras las revoluciones burguesas, conservaron no obstante, gran parte de su poder económico, cimentado esencialmente en la propiedad de la tierra.



Progresivamente fueron integrándose en el mundo de los negocios bancarios y comerciales, entroncándose vía matrimonial con la pujante burguesía. Su prestigio social siguió intacto y, en cierto modo, continuaron jugando un papel relevante en la administración, la diplomacia, el ejército y la política (Se concedieron nuevos títulos de nobleza).
En el Mediterráneo (España) y Europa Oriental (Rusia) su papel fue aún más significativo, dado el considerable retraso que esas áreas tenían frente o a otras más modernas.
En Inglaterra la gran aristocracia (los lores) dominó la Cámara Alta y destacó en los más elevados puestos del ejército, el gobierno y la diplomacia.
En la Alemania prusiana los terratenientes nobles (los junkers) controlaron el ejército, el gobierno y gran parte del mundo de la economía.
En conclusión, durante gran parte del siglo XIX formar parte de la aristocracia siguió siendo la principal y mejor forma de adquirir prestigio social.

Geográficamente se produce también una cesura entre el norte peninsular —las montañas cantábricas y pirenaicas donde van a buscarse los solares originarios de las casas nobles pero donde no hay grandes dominios y la mayor igualdad de condiciones permitió nacer el mito de la hidalguía universal y el sur dominado por las encomiendas de las órdenes militares y los grandes estados—. A los no privilegiados, les quedaba la percepción del orgullo de cristiano viejo, que se expresó legalmente en los estatutos de limpieza de sangre, que se extendieron por todo tipo de instituciones tras la revuelta anti conversa de Pedro Sarmiento en Toledo (1449) .
El clero era un estamento más abierto, ya que podían incorporarse individuos sin atender a su condición social, aunque también era un grupo jerarquizado con distintos grados dentro de su estructuración.

En los aledaños de la Corte. El clero era un estamento más abierto, ya que podían incorporarse individuos sin atender a su condición social, aunque también era un grupo jerarquizado con distintos grados dentro de su estructuración.




viernes, 23 de diciembre de 2011

La España del siglo XVI: El modelo político de los Austrias

Los Habsburgo o Austrias continuaron y desarrollaron la organización política heredada de los Reyes Católicos. Procuraron rodearse de letrados, funcionarios expertos en leyes que no pertenecía a la alta nobleza. De esta manera, apartaron a la aristocracia del poder de la Corte, permitiendo que el poder político quedara centralizado en las manos de los monarcas.

La alta nobleza siguió jugando un papel muy importante, detentaba los altos cargos  del ejército, de la marina y de la diplomacia, pero siempre subordinada a la corona.

Castilla se convirtió en el centro del Imperio. Esto ocurrió en mayor medida con Felipe II que con su padre, Carlos V. En los demás reinos y posesiones se establecieron Virreyes (Aragón, Indias, Italia) o Gobernadores (Países Bajos, Milán). Estos cargos fueron ejercidos por altos nobles o miembros de la familia real.

El Rey estaba asesorado por los Consejos (sistema polisinodial). Estos podían sersectoriales (Hacienda…) o territoriales (Castilla, Aragón, Indias, Italia…). Estaban formados por letrados, nobles y alto clero y tenían un carácter meramente consultivo. El Rey tenía la última palabra.

Carlos V y Felipe II despacharon los asuntos cotidianamente con consejeros de su máxima confianza, los 
Secretarios, que hacían de intermediarios entre el rey y los Consejos. Algunos, como Antonio Pérez con Felipe II, alcanzaron una gran influencia.

La administración territorial mantuvo la estructura heredada de los Reyes Católicos. LosCorregidores, designados por la corona, tenían el control de las ciudades. Otros cargos de la burocracia eran los Contadores y recaudadores de impuestos, y los Alguaciles que hacían funciones de policía.

Las 
Chancillerías y las Audiencias se encargaron de la administración de justicia.

En 1561, Felipe II fijó la capital en 
Madrid. Diversos factores explican esta decisión: La situación central de la ciudad en la península o las ventajas ambientales (agua, caza…). Esta decisión provocó el rápido crecimiento de la Villa y Corte, a la vez que la decadencia de ciudades como Valladolid o Toledo, que eran anteriormente frecuentemente la sede de la Corte.

martes, 13 de diciembre de 2011

¿Qué es la tasa de trigo?¿Cuándo se abole?

¿Qué es la tasa de trigo?¿Cuándo se abole?


La tasa del trigo consistió en un mecanismo de fijación legal del precio del trigo y la harina, establecido con el fin de que dichos precios no superasen en ningún caso una cota máxima. Con ello se pretendía paliar la presión sobre la población que suponía el elevado encarecimiento de estos bienes básicos.


Esta medida pretendía salir al paso de un problema secular de la economía española -y de las economías mediterráneas, por lo general- que se derivaba de la subproducción de trigo y, en consecuencia, de las cíclicas crisis de subsistencia originadas por este problema. La discusión se centró en si la tasación era la medida la más adecuada o no, ya que otras opiniones sostenían que reduciría los incentivos a la producción, al hacer desaparecer las expectativas de ganancias sustanciales y, por tanto, podría perpetuar la situación de carencia de este producto básico de alimentación..


Se originó en torno los siglos XVI y XVII como estímulo a la producción.El problema que se planteaba con la tasa era el de si esta medida convenía o no para resolver las frecuentes situaciones de escasez, de subproducción, ya que era aquí donde residía el origen de la cuestión; y la tasa, por sí sola, lo único que resolvía era el problema de carestía, pero sólo temporalmente. Y la otra cuestión fundamental consistía en que la fijación de un precio legal, si bien resolvía el problema de carestía, eliminaba los incentivos a la producción ya que, al menos en principio, el precio legal dejaba escaso margen de beneficio al productor, y eliminaba toda posible anticipación por parte de éste para aprovechar coyunturas favorables del mercado.


La tasa de trigo se abole en 1765 con las reformas agrarias de CarlosIII, estableciendo así el libre comercio de grano. La tasa de trigo había sido ineficaz ante la carestía y sus nefastas consecuencias para el impulso de la producción. Con el nuevo sistema de libre mercado se buscaba aumentar la producción, mejorar la situación de los agricultores, impulsar la articulación del comercio interior; pero también —al aumentar la capacidad adquisitiva de los productores— fomentar la población, las manufacturas y los ingresos de la Real Hacienda. Aunque se reconocía que la abolición de la tasa ocasionaría una subida de precios, necesaria para estimular la producción, se confiaba en la acción de los comerciantes y en su búsqueda del interés particular como elementos suficientes para garantizar el "precio justo", entendido éste como el resultante de la libre confrontación entre la oferta y la demanda .

lunes, 28 de noviembre de 2011

El matrimonio en el Antiguo Régimen

El matrimonio en el Antiguo Régimen

El matrimonio en el Antiguo Régimen era muy diferente a como lo concibimos hoy en día. Diferenciando los matrimonios de las distintas clases sociales de la época, podemos comenzar con:
  1. Los matrimonios entre las familias reales: con el principal objetivo de alianzas políticas, para la obtención de territorios y para lograr acuerdos comerciales y económicos.
  2. Los matrimonios de la nobleza: que podían darse entre nobles, con afán de aumentar el poderío, influencias o tierras. Pero también se daban numerosos casos en los que, la parte noble ( generalmente arruinada ) aceptaba casar a su hijo/a con una miembro de la oligarquía para obtener, los nobles dinero ( proveniente de la dote ), y los coligarcas un título de nobleza.
  3. Los matrimonios entre la oligarquía ( comerciantes, etc ), que conllevaban un aumento de la riqueza por la unión de dos familias con alto poder adquisitivo.
  4. Por último, los matrimonios entre el campesinado, en los que también se buscaba un cierto beneficio, sobre todo la parte de la familia de la mujer, ya que el pretendiente debía pagar una dote ( como por ejemplo dos cabezas de ganado ), y que suponía una ayuda importante a la economía familiar ( porque obtenían la dote y dejaban de mantener a la hija ).
En general, los matrimonios de esta época funcionan como contratos económicos, aunque también existían numerosos casos en los que se realizaban por el deseo de los pretendientes.
Es muy importante mencionar el papel de la mujeres en estos matrimonios de la época y en la sociedad para entenderlos.

El estatus jurídico de la mujer casada a lo largo es de la minoría de edad, ya que pasa de ser dirigida por el padre, a sersometida a la voluntad del marido, teniendo prohibido vender o comprar patrimonio, dotar,contratar, sin permiso de éste ( Únicamente se les permite testar y realizar donaciones de caridad. )

Es normal, que la viudez aparece así, como una forma de libertad para estas mujeres. Hay casos en los que algunas de estas viudas llegan a tener un papel social destacable en determinados entornos, siendo su influencia en la mayor parte de los casos de carácter económico.

Durante la minoría de edad y durante el matrimonio, se las asocia al nombre del marido, ( " yo fulano , en conjunta persona y sangre con la dicha mi mujer" ), o se pide la reafirmación del marido para validar un acto realizado sin permiso.

A su vez, era normal, las prácticas matrimoniales endogámicas como elemento clave en la preservación del patrimonio y su transmisión. Los bienes dotales (la dote) es un seguro económico, pues en teoría el marido no puede disponer de ella, o si lo hiciera, está obligado a restituirla en los mismos términos. Así a la muerte del marido, la viuda dispone de unos bienes propios, que a su vez pasarán al patrimonio de los hijos ( directos por primogenitura masculina, o repartidos en mejoras para los hijos menores).

Es la depositaria del honor, y su participación en delitos contra éste ( bigamia, adulterio, amancebamiento) puede suponerle la vergüenza, el destierro, el escarnio público, o la muerte; estando su vida y la de su amante en manos del marido ( recogido en las leyes )

Más allá de los límites legales, a la mujer se le ha asignado una función, madre, esposa y creyente, las vocaciones eclesiásticas o el servicio al señor, que son durante el Antiguo Régimen una salida para viudas e hijas sin dote. Vemos como se representa la Fe por medio de la figura de la monja.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Resumen apuntes T7

LOS BORBONES: LA LLEGADA AL TRONO, PRIMERAS REFORMAS Y TENDENCIAS DE GOBIERNO.

La sucesión del monarca español, Carlos II se convirtió en una cuestión internacional. En el mes de octubre de 1.700 se redactaba el último testamento que otorgaba el trono de España, al duque de Anjou, nieto de Luis XIV; el 4 de Diciembre el futuro Felipe V emprendía viaje a España. En la Cortes de los distintos territorios españoles le tomaron juramento como nuevo Rey.
Las instituciones durante el siglo XVIII, experimentaron cambios en todos los niveles. La organización desarrollada por la Casa de Austria se fue transformando. El Reformismo o Despotismo Ilustrado, que había surgido en España, tuvo su influencia en la segunda mitad del siglo.
Aspecto especialmente a destacar son la centralización y unificación sobre la base del Derecho y las instituciones castellanas, como consecuencia de la guerra de Sucesión, además de cómo rey legítimo. Este proceso abarca todo el siglo XVIII, mediante la entronización de la dinastía, terminando con la invasión napoleónica.
El proceso de cambio empezó por la misma corona. En 1713 se modificaba el sistema hereditario según las Partidas, según la llamada Ley Sálica, que excluía a las mujeres del trono, y exigía el nacimiento de los futuros reyes dentro de España.
El poder Legislativo se ve muy favorecido con la abolición de las Cortes, en Navarra y Aragón y la incorporación de sus miembros a las Cortes de Castilla, controladas por el soberano, así como el gubernativo y administrativo en Aragón.
De esta forma el rey tiene un control más efectivo en todos los poderes incluido el eclesiástico. Es por lo que pasa a denominarse Despotismo ilustrado. Con los Decretos de Nueva Planta se refunden todos los poderes.
Poco a poco las cortes dejaron de convocarse en los sucesivos mandatos de los Reyes, únicamente Carlos III lo hizo para que juraran al heredero en el año 1.724.
Nuevamente y con el propósito de la jura del heredero Carlos IV, en 1789 y bajo la presidencia de Campomanes, volvió a convocarlas. A los 76 procuradores que componían la reunión se les exigió guardar silencio de lo que allí se tratara. Únicamente se aprobó por unanimidad el restablecimiento del orden sucesorio de la corona, no siendo incluida en la Novísima Recopilación (1.805), ya que la sucesión estaba asegurada. Esto conllevó en el año 1.833, y a la muerte de Fernando VII a las protestas por parte de los seguidores de D. Carlos, su hermano. Rechazar la sucesión del trono en su hija Isabel II.
Debido a otros interés y suponiendo que este apunte podría representar para las Cortes una actitud similar a la de los Estados Generales Franceses produciendo una actitud como en el país galo, éste no se llevó a cabo.
Los Borbones emprenden una reforma total de la Administración sustituyendo el régimen de Consejos por Ministerios, partiendo del Secretario del Despacho Universal, creando departamentos que resten competencias a sus homónimos, denominándose Secretarios de Estado y del Despacho.

2. La unificación jurídico-pública: los Decretos de Nueva Planta para la Corona de Aragón.
Los Borbones, para gobernar emplean instituciones unipersonales ( como comandantes ), como colegiadas ( audiencias ), aunque los unipersonales tienen mayor importancia. Felipe V inicia las reformas que se imponen ante las austriacas, como os Decretos de Nueva Planta (1707-1718).
Se abolen los fueros aragoneses y valencianos y se les imponen las “leyes de Castilla”. Cataluña, Aragón y Valencia son gobernadas por un Capitán General, ya que los virreyes se suprimieron. Pero en Mallorca perduró el derecho civil y algunos otros aspectos propios.
En Navarra y Vasconas se respetaron la mayoría de costumbres y leyes ya que se habían mantenido leales, aunque se instituyó un Capitán General en la segunda.
Como consecuencia de la guerra de sucesión hubo reformas en la administración central (supresión de la Inquisición, por ejemplo). La uniformidad institucional se consigue tomando como modelo las instituciones castellanas (audiencias y corregidores) o creando otras nuevas para toda la Monarquía (intendentes).

3 .La Administración central: del régimen de Consejos al régimen de Secretarías.
Las reformas del S. XVIII fueron muy desiguales.
Comenzando con Felipe V ( 1701-1724-1746 ) parece el más moderado.
En la primera fase de su reinado se inspira en sus ministros franceses. La guerra y la pérdida de territorios provocó la abolición de algunas instituciones. Al final de la guerra d emprendió la reforma de los Consejos, como el de Castilla, pasando de un presidente a cinco y se creó el Fiscal General. El de Hacienda, que se redujo y se creó una Junta. El de Órdenes, que fue sustituido por el Tribunal de las Órdenes al final.
El de Indias, que quedó en un segundo plano. El de estado, que perdió importancia también. La Inquisición ya casi no tenía importancia. El de Italia tuvo una sola reforma. Y por último de la Sana Cruzada, que se convirtió en una Comisaría General.
El gobierno se hizo a través de las Secretarías de Estado y del Despacho, que se unen al final en la Junta Suprema de Estado.
Estas reformas duraron sólo hasta el segundo matrimonio de Felipe V, porque se “restituyen los Consejos y tribunales antiguos”. A partir de este ahora todo estará influido por Alberoni.
Las secretarías se reorganizan, manteniendo las de Estado y justicia y fundiendo las de Guerra y Marina, se suprime la Veeduría General y la Intendencia Universal se transforma en una Secretaría de Hacienda. Por último los asuntos de Indias son repartidos entre Guerra y Marina.
Cuando cae Alberoni en 1719, ocupa su lugar Grimaldo, quien volvió al régimen político ideado por el equipo francés. Las tres Secretarías pasan a ser 4 y se reparten las competencias, que más tarde se convertirían en 5.
Felipe V abdica en 1724 en Luis I, con Orendaón como secretario y rodeado de una Junta asesora, pero muere pronto de forma repentina.

Felipe V vuelve al trono y Grimaldo recupera el poder, aparece José Patiño y el barón de Ripperdá (enfrentado con el hermano de Patiño). La desconfianza de los reyes produce su caída, el ascenso de lo Patiño y la salida de Grimaldo.
La gestión de J.Patiño dura 4 años y acaba ocupando todas las secretarias. Pero con su muerte llega otra generación de políticos españoles.
José Campillo se propone acaparar todo el poder, pero en 1743 se vuelve al régimen anterior de 1713.
Fernando VI aplica un reformismo por tres equipos de ministros: Vallarías y Ensenada, Ensenada y Carvajal, y los herederos de éstos. Las relaciones de poder del nueve gabinete (después de la muerte de Campillo), de Carvajal y Ensenada ponen al primero como consejero, ministro y decano. Más adelante Carvajal es nombrado Secretario de Estado y entre él y Ensenada acaparan casi todo el poder político.
Carvajal murió y los filo. Franceses e ingleses se debatieron por el aparato ministerial. Fue nombrado Ricardo Wall (anti francés), el duque de Albuquerque para Indias y el duque de Huáscar para el Consejo de Estado. Éste y Ensenada se enfrentaron y Ensenada cayó.
En Mayo de 1754 se dicta que Wall se encargue de las relaciones exteriores. A la Secretaría de Hacienda (de Valparaíso) se le dan asuntos de rentas. A la de Guerra (de Eslava) se le encargan los Capitanes Generales y Marina e Indias se unifican y se entregan a Arriaga.
Carlos III alcanza el apogeo de las reformas de la Casa de Borbón, con dos fases: Una muy influida pos los ministros extranjeros y otra pos los españoles ( y por Floridablanca ).
El de los ministros extranjeros estuvo gestionado por Esquila che (S. de Hacienda, Grimaldi (S. De Estado) y Arriaga.
Estos tres son el antecedente de la Junta Suprema de Estado.
Debido a los sucesivos motines hubo algunos cambios de presidencia ( como Aranda en el Consejo de Castilla ).
En 1776 hay sustituciones en el Gabinete, se crea la Real Junta de Correos y Postas. Se reparte Marina (para Castejón) e Indias (para Gálvez). Floridablanca ocupa el poder de Grimaldi.
Éste, tras la muerte de Roda, tiene las S. de Estado, Gracia y Justicia. Pero la divergencia de planes en política exterior de Aranda y Floridablanca acaba enfrentándoles.
Floridablanca crea la Suprema Junta Ordinario y Perpetua del Estado (sugerida por Valdés), y termina siendo la Junta Suprema de Estado.
Más adelante La S. de Indias se divide en Gracia y Justicia, y otra de Guerra, Hacienda, Comercio y Navegación. Pero Indias se reparten y acaban sólo Estado, Guerra, Marina, Justicia y Hacienda.
Aranda pasó a ser Secretario de Estado después de la caída de


Floridablanca y se quita la Junta Suprema de Estado. Los 9 meses de Aranda en el Ministerio estuvieron llenos de reformas administrativas.

Aranda hizo una política conciliadora con Francia, pero fue interrumpida y sustituido por Godoy, que no aportó novedades al sistema ya existente. El equipo de gobiernos se mantuvo hasta finales de siglo con cinco Ministerios.

4 – La Administración territorial
4.1 – Provincias

La Casa de Austria había ejercido durante los siglos XVI y XVII
La personalidad de los territorios de Castilla y Aragón, cosa que los Borbones iban a ejercer su poderío durante el XVIII centralizando su gestión.
En Castilla, las tierras Vascas y Navarra se pasa de la tradicional división de bailías, distritos y veguerías a Corregimientos como consecuencia de los Decretos de Nueva Planta, procediéndose a la división provincial en 1.785, fijándose el mapa de la Monarquía.

4.2 – Las Capitanías Generales

Los antiguos virreinatos convertidos en provincias se acomodan a las circunscripciones judiciales. Once fueron las Capitanías que
Coincidían con sus respectivas audiencias.

4. 3 – Los Corregidores

El gobierno de la Casa de Austria fue administrado por corregidores y gobernadores que rigen en sus circunscripciones.
Los Borbones, por su parte sustituyen a todos ellos por oficiales de “capa y espada”.
Después de la Guerra de Sucesión, en Castilla también se aplicaron estas reformas procediéndose a una mayor centralización. Según el auto acordado el 1 de Febrero de 1.717 se agruparon los corregimientos en diez partidos, dependiendo cada uno de ellos de los consejos de la Sala de Gobierno del Consejo, modificando la reforma de Felipe IV.
Los Corregimientos fueron aumentando unos eran de capa y espada y otros de letras. Con estas nuevas ideas fueron ascendiendo debido a Campomanes y sus nuevas ideas transformando y mejorando sus empleos.
Por último, se separan los gobiernos militares, así como los corregimientos en 1.788.

4.4 – Los intendentes

Una de las reformas más importantes fue la de la introducción de los intendentes en la Administración, el precedente fueron los superintendentes generales de los ejércitos actuando en las demarcaciones territoriales sometidas por el rey.
Las primeras experiencias tienen lugar en Valencia y Aragón por motivos de la guerra, presentado por Bergeyck, siendo nombrados los primeros en Diciembre de 1.711.

De esta manera progresa su asentamiento y competencia se institucionalizan, al dotarlos de funciones que antes no habían – tenido, a veces una misma persona participa de diferentes funciones, teniendo que vivir el intendente en la capital de provincia asignada, debida a la intendencia del ejército y de la provincia.
Los Corregidores fueron relegados a segundo lugar debido a la creación de los Intendentes. Posteriormente, fueron suprimidas en las provincias donde no existían tropas, situación que se mantiene hasta 1.749.
La institución sufrirá diferentes reformas en los sucesivos años.
En el reinado de Carlos III se resuelve el contencioso intendente-corregidor, separándolos definitivamente atribuyendo a los titulares de las primeras los negocios fiscales – y militares, y a los segundos la función judicial y de policía.
El número de intendencias fue impreciso durante el siglo XVIII.
Más tarde en 1.772, se creó otra intendencia de provincia de 3ª
Clase la de las Nuevas Poblaciones. Cuando se trazó posteriormente la división en provincias su número se acomodó al de las intendencias, que estaban divididas en partidos.

5. – La administración local: la implantación del modelo castellano y el Reformismo Ilustrado de Carlos III.

La vida municipal desde la creación de los Concejos cerrados había ido perdiendo autonomía respecto al rey, sus agentes y la administración central. A este proceso incluso, ni las ciudades con voto en Cortes pudieron resistir. Los Borbones trataron de imponer un modelo uniforme de entendimiento, el castellano.

5. 1. Extensión del modelo castellano, unificación y centralización a través de los Decretos de Nueva Planta.

En Valencia con este Decreto se procedió a la castellanización de su Ayuntamiento, nombrar un corregidor, un alcalde mayor y 32 regidurías, algunas en la condición de caballeros. Igualmente en Zaragoza se estableció que la designación de autoridades serian a cargo del monarca.

En Cataluña la reforma se llevó a cabo en las mismas fechas, ya que las tropas de Felipe V ocuparon estos territorios. Se derogó el sistema de insaculación de los oficios en casi todas las poblaciones. Se procedió a suprimir el Concell de Cent. Quedando el territorio dividido en doce corregimientos.

En Mallorca igualmente se llevó a cabo una transformación, las regidurías fueron vitalicias, e igualmente se cambia el nombre a Palma de Mallorca.

5. 2 – Las reformas Borbónicas para el conjunto de la Monarquía.

Las reformas que experimenta la administración fueron emprendidas durante el reinado de Felipe V, la recaudación de los arbitrios municipales ratificados se rendirán cuenta de ellos todos los años al Consejo de Castilla.
Por último Carlos III crea la Contaduría General de Propios y Arbitrios.

5. 3 – El Reformismo Ilustrado de Carlos III: El Procurador Síndico Personero, los Diputados del Común y los Alcaldes de Barrio.

En el reinado de Carlos III se inicia un proceso democratizador
De los municipios, produciendo malestar popular, tales como el motín de Esquilache entre otros.
Se estableció en todos los pueblos un Procurador Síndico Personero y varios Diputados del Común, siendo la elección anual en un principio.

En cuanto a los Alcaldes de Barrio se crearon primero en Madrid, extendiéndose a provincias siendo elegidos por los mismos vecinos del barrio anualmente, haciendo cumplir a los mismos los bandos, ordenanzas y disposiciones generales exigidos a tal fín.



martes, 8 de noviembre de 2011

Carlos I y el comercio de esclavos

 La llegada de los negros a América no fue algo que se practicó desde el principio con entera normalidad, sino que su traslado se hizo a medida que la necesidad de poblar y de colonizar exigieron su presencia como mano de obra. Es cierto que el negroafricano era un personaje bien conocido en la península Ibérica y, como esclavo, había ido sustituyendo a sus colegas de raza blanca, procedentes de zonas del Mediterráneo oriental; pero, a finales del siglo XV, su protagonismo esclavista era compartido con el de los moriscos.

     Su función en la Península, eminentemente doméstica, no hacía presagiar, en principio, su empleo en otros menesteres, de aquí que la organización de un mercado para asegurar un abastecimiento idóneo de africanos, necesarios en todas las tareas colonizadoras, tardó bastante en normalizarse. Todo el siglo XVI es, prácticamente, un intento de encontrar una fórmula adecuada que garantizara la armonía entre la demanda de la mano de obra esclava y los intereses económicos de la Corona, como resultado de la puesta en valor del nuevo continente.
     La introducción legal de esclavos en el siglo XVI se hizo mediante tres mecanismos diferentes: La Licencia, la Capitulación y elAsiento. La primera constituyó el método más común y ordinario, presentó múltiples facetas y abarcó la totalidad de este siglo. La segunda convivió con la Licencia, mostrando un carácter más selectivo, y el Asiento se impuso a partir de 1595.

martes, 1 de noviembre de 2011

Otra curiosidad :D

Alfred Nobel, quien hizo su fortuna en la industria del aceite en los campos de Rusia y por medio de la venta de dinamita y otros explosivos, donó al momento de su muerte $9.2 millones de dólares para el premio que lleva su nombre, el Premio Nobel de la Paz. Algunos dicen que estaba consternado por haber incrementado la habilidad de la humanidad para matarse unos con otros. Hoy, los premios Nobel son otorgados también a personas destacadas en las áreas de la física, química, psicología, medicina y literatura. 

Una curiosidad de la historia.

El hombre tardó 22 siglos en calcular la distancia entre la Tierra y el Sol
(149.400.000 Km.). Lo hubiésemos sabido muchísimo antes si a alguien se le hubiese ocurrido multiplicar por 1.000.000.000 la altura de la pirámide de Keops en Giza, construida 30 siglos antes de Cristo.

domingo, 30 de octubre de 2011

Macroresumen de las principales etapas de las luchas de cristianos contra musulmanes:

INTRODUCCIÓN DE LAS LUCHAS DE CRISTIANOS CONTRA MUSULMANES:

A mediados del siglo XI, en la Península Ibérica, y siguiendo el modelo que se estaba imponiendo en parte de Occidente, se producen una serie de transformaciones sociales y políticas aceleradas, dando lugar a finales de siglo, a la expansión feudal de reinos y condados cristianos. Que en poco tiempo y debido a la conquista y repoblación lograrán arrebatar a los taifas, miles de kilómetros cuadrados mediante luchas, consiguiendo la consolidación de sus propias estructuras- armadas.
Mientras al-Andalus, en la década de 1.080 se desmoronaba por la militancia cristiana, así como en su política interna islámica Andalusí de taifas. Tras verse presionados por la toma de Toledo (Alfonso VI, 1.085), solicitan ayuda al movimiento norteafricano innovador almorávide, que traen con ellos una reordenación política distinta en el mundo musulmán.
El resultado final de este periodo (1.070-1.150) será la adecuación en los reinos Peninsulares de las políticas que se estaban imponiendo en esos momentos, repercutiendo esta innovación social en diferentes aspectos, tanto políticos, sociales y mentales en la sociedad feudal europea.
Esto produce un binomio conquista-repoblación en los reinos Peninsulares, logrando una ampliación territorial sin precedentes.
Los reinos de Castilla-León, tras la conquista de Toledo, amplían su territorio casi en 100.000/km2. Mientras el reino de Aragón y Condado de Barcelona, tras la conquista del Valle del Ebro, perfilan sus territorios iniciando un proceso de cohesión e identidad nacional.
Como ocurrirá en Navarra, que desde 1.034 inicia una nueva singladura, derribando las fronteras con el mundo islámico.
Igualmente Portugal es un reino independiente, desde 1.143.
A mediados del siglo XII, los almorávides se debilitan de manera que se forman los llamados segundos taifas, surgiendo un movimiento-político-religioso producido en el Magreb
Los almohades suceden a los almorávides. Dando lugar en la Península al movimiento de la “España de los Cinco Reinos”.los almorávides se debilitan de manera que se forman los llamados segundos taifas, surgiendo un movimiento-político-religioso producido en el Magreb
Los almohades suceden a los almorávides. Dando lugar en la Península al movimiento de la “España de los Cinco Reinos”..
Los almohades suceden a los almorávides. Dando lugar en la Península al movimiento de la “España de los Cinco Reinos”.


ETAPAS DE LAS LUCHAS:

PRINCIPALES ETAPAS DE LA CONQUISTA CRISTIANA DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL MUNDO CRISTIANO:

La conquista tiene como protagonistas principales a Castilla y Aragón ( reinos fronterizos ).

  1. Causas:
    Los musulmanes no fueron capaces de conquistar la zona norte, donde se encontraba la población cántabra, que debido a un crecimiento demográfico y económico llegado por el debilitamiento de Al-Ándalus ( dividida en cerca de 30 taifas ), pudieron comenzar a avanzar hacia el Sur. La conquista de debió también a las nuevas técnicas militares y al espíritu de cruzada, ( por el que debían de combatir el Islam ).

  1. Etapas:
    1. Primera etapa: Tajo y Ebro ( siglo XI y primera mitad del siglo XII )
      Al principio los cristianos no conquistaron porque recibían las parias ( impuestos que les exigían a algunas taifas a cambio de no conquistarlas ), pero esto era contraproducente, ya que acumulaban riquezas pero no las utilizaban para expandirse.
      Primero conquistaron Toledo ( por Alfonso VI de Castilla ) y el Cid conquistó Valencia. Ante esta situación los soberanos árabes piden ayuda a los Almorávides, que derrotan a los cristianos en Sagrajas, pero respetan las taifas conquistadas.
      Más tarde el Rey de Aragón conquistó Zaragoza y el Valle del Ebro.
    2. Segunda etapa: Guadiana, J´car y Turia ( segunda mitad del siglo XII ):
      La corona de Aragón se formó con una unión aragonesa-catalana, ya qye Berenguer IV ( conde de Barcelona ) era el rey de Aragón. Esta corona se expandiño por Tortosa y Lérida.
      La corona Castellanoleonesa sufrió una crisis política en el siglo XII debido al reparto del reino de Portugal entre los hijos del Rey. Como consecuencia Castilla se dividió entre Castilla y León.
      En esta etapa hubo varios pactos de reparto de diversos territorios ( como el tratado de Tudilén, que daba a Aragón las taifas de Valencia, Denia y Murcia, el de Cazorla, o el de Navarra ), además de unirse para conquistar Teruel y cuenca.
      Los cristianos intentaron enfrentarse con los almohades, pero perdieron en la batalla de Alarcos.
    3. Tercera etapa: Guadalquivir, Levante y Baleares ( siglo XIII ):
      La derrota en Alarcos unió más a los reyes cristianos y a los nobles, para comenzar a luchar contra el Islam.
      Se produjo la batalla en Navas de Tolosa, en la que la victoria fue de los cristianos.
      Éstos conquistaron Extremadura, Andalucía y Murcia. Cuando Alfonso VIII murió se reunificó Castilla y León.
      La división territorial de Al Ándalus y la entrega de territorios del Rey Nazarí, a cambio de trabajar en la corte de Fernando III terminó por dejar Al Ándalus reducido a Granada.
      Por último, Aragon conquista Baleares y Valencia en el siglo XIII.








PRINCIPALES ETAPAS DE LA CONQUISTA CRISTIANA DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL MUNDO ISLÁMICO:

  1. Antecedentes
    El Califato de Córdoba se desarrollaba durante la segunda mitad del siglo X y principios del siglo XI.
    Abd al-Raham II llegó al poder y sofocó la rebelión existente. Además logró contener a los cristianos y les obligó a pagar tributos a cambio de la paz.
    Se nombró monarca independizando la península política y religiosamente de la capital del imperio ( Damasco ).
    Cuando Al-Hakam II llega al poder, mantiene el dominio cultural ante los cristianos y goza de esplendor cultural.
    Con la llegada de Hixam II, llegó el gobierno de su visir ( Al mansur ), que tenía una gran oposición.
    Almanzor luchó ontra los cristianos ( con ayuda de los bereberes ), con grandes victorias. Al morir, le sucedió su hijo Sachuelo, que continuó sus campañas contra los cristianos.
  2. La crisis del siglo XI:
    Abd al Malik murió y el Califa nombró sucesor al hijo de Almanzor: Sachuelo. Pero esto trajo un gran descontento por parte de los nobles por ver en el poder alguien no Omeya, por lo que el visir fue asesinado y se produjeron revueltas en la aristocracia, en el ejército ( bereber y eslavo mayoritariamente ) y de los jefes provinciales.
    En el 1031 el Califato se diço por extinguido por el debilitamiento Omeya, la pérdida del Yihad ( sentimiento de obligación de difundir el Islam ) y por als tensiones internas.
  3. Reinos Taifas ( segunda mitad del siglo XI ):
    Los reinos aifas eran reinos independientes dominados por árabes, bereberes y eslavos. Gozaron de cierta prosperidad económica al principio, pero tenían una gran debilidad política y militar, por lo que los cristianos les obligaban a pagar impuestos ( parias ) a cambio de su libertad. Estos reinos costeaban las parias subiendo los impuestos al pueblo, por lo que hubo gtan descontento popular y terminaron siendo conquistadas.
    Al final, debido a los problemas internos y, debido a la caída de Toledo, se pide ayuda a los almorávides.
  4. Los Almorávides ( siglo XI y mitad del siglo XII ):
    Vienen del Norte de África y conquistan rápidamente la península a causa de la debilidad taifa y el gran descontento popular.
    Entraron en crisis al poco tiempo por la corrupción política y la subida de impuestos. Además los cristianos comenzaron a vencerles.
  5. Los Almohades ( segunda mitad del siglo XII y primera mitad del siglo XIII ):
    Llegan del Norte de África debido a la presión cristiana. Llegan expulsando a los Almorávides que tenían problemas con los andalusíes.
    Algunos terriotorios preferían pagar impuestos a los cristianos antes que ser conquistados.
    Vencieron a los cristianos en la batalla de Alarcos ( batalla importante para la futura expansión cristiana ). A principios del siglo XIII, perdieron contra los cristianos ( con ayuda del Papa y Europa ) en Navas de Tolosa.
    Finalmente, el reino almohade se desmoronó debido a la subida de impuestos, descontento popular, las conquistas cristianas, etc.
  6. El reino Nazarí de Granada ( segunda mitad del siglo XIII y siglo XIV ):
    Con los restos del reino almohade, Muhammad I se convirtió en vasallo del Rey Fernando VI y pudo gobernar Granada a cambio de ayuda militar y un gran tributo.
    Se desarrolló un período de auge en la segunda mitad del siglo XIV, pero pagaban parias ( impuestos ) a los cristianos a cambio de paz.
    Finalmente hubo una crisis política, con golpes de estado y tensiones en la aristocracia. Y desde finales del siglo XV de disuelve por la llegada de los Reyes Católicos, las luchas internas y la superioridad militar cristiana.

martes, 25 de octubre de 2011

Macrorresumen de la hispania romana.

ESTRUCTURAS TERRITORIALES EN LA ANTIGÜEDAD

PERIODO REPUBLICANO

Península Ib.

Dividida en 2:

Citerior y Uterior

objetivo: aprovechamiento economico bajo presupuestos de seguridad.

-stipendiun/tributo anual.

-proporcionar tropas auxiliares.

Cada organismo provincial era considerado como centro independiente, destinado a satisfacer demandas de dinero de Roma.

Periodo

2. Comunidades provinciales: Populi y Civitaes.

Heterogeneidad y desigualdad. Formación heterogénea de formaciones político sociales.

Sur y Oriente (tradición de ciudad, municipios) Civitaes: Estatutos que implicaban derechos y obligaciones desiguales.

Mitad norte (población dispersa, no núcleos de población) poco a poco se convertirán en civitaes.

“ Los romanos aprovecharon todas las virtudes de los pueblos conquistados”.

3. Fuerzas de ocupación y conquista.

Militares: - Mucha presencia militar.

- Funciones estratégicas y provinciales.

- Importantes para la romanización.

- No se mantenían estables en cuartel. Finalmente sí, en castras o praesidias.

- Civiles: traficantes, colonos.

LA COLONIZACIÓN

Se va a afrontar la colonización y la fundación de ciudades desde un punto de vista gubernamental y político-administrativo.

La creación de centros urbanos durante el periodo republicano fue muy escasa fuera de la península Itálica, debido entre otras causas a los juegos de fuerzas de la nobleza que no veían con buenos ojos la concentración individual de poder.

Entre los núcleos más destacados encontramos Corduba en el 152 A.C, capital de la Hispania Ulterior.

La colonización alcanzaría una considerable extensión con Julio Cesar, quien fue el encargado de sentar las bases del temprano imperio en Hispania.

Entre algunas ciudades destacar Híspalis (Sevilla) o la concesión de Estatuto de Colonia Romana a Cartago Nova.

2. PERIODO ALTO-IMPERIAL

Augusto, sucesor de Cesar (44 A.C), instauró el nuevo régimen imperial.

Tras la Guerra civil entre Augusto y Marco Antonio, Augusto respeto la antigua Constitución Republicana pero tanto él como el ejército adoptaron una posición preeminente.

.LA ORGANIZACIÓN PROVINCIAL DE AUGUSTO

Augusto adoptó un peso decisivo en la organización provincial, y en las competencias administrativas.

Busco una homogeneización del territorio tanto a nivel socio-económico como culturalmente.

Se fomentó el ordenamiento ciudadano de las células administradas según esquemas romanos, mientras que la administración central seguiría con los mismos patrones que en la época republicana.

En el 27 A.C se hizo una reorganización provincial.

- Provincias senatoriales: Pacificadas definitivamente, gobernadas bajo principios republicanos.

- Provincias imperiales: Bajo el poder de delegados imperiales y con la constante presencia de fuerzas militares.

La nueva división provincial de Hispania.

En la época de Augusto, en Hispania existían territorios muy romanizados en el Sur, mientras que en el Oeste y zonas del interior de la Península solo se había comenzado a experimentar un lento proceso de urbanización.

Entre el 16 A.C y el 13 A.C se hizo una división de la Hispania Ulterior, utilizando como margen el río Guadiana.

Por un lado la provincia Baetica, adscrita al Senado. Senatorial.

Por otro lado la Lusitania, provincia Imperial, bajo la administración directa de Augusto.

En cuanto a la Hispania Citerior, Augusto terminó de anexionar los últimos territorios peninsulares tras las guerras contra cántabros y Astures.

Entre el 7 A.C y el 2 A.C volvieron a remodelarse los límites provinciales. El territorio al Norte del Duero, y las llanuras entre el Alto Guadalquivir y el mar pasaron a engrosar la Hispania Citerior.

Toda esta concentración de poder obedecía a intereses económicos (recursos de las minas), y militares, ya que todos estos territorios eran más susceptibles de ser atacados.

El gobierno provincial.

.La Hispania Citerior gobernada por un magistrado dotado de mando militar, con sede en Tarraco. Esta provincia era totalmente dependiente del emperador.

Entre las funciones del gobernador destacar, obras públicas, supervisión de ciudades, administración de bienes recaudados, orden público, servicio postal, el censo o las legiones de la provincia.

Las cuestiones jurídicas se delegaron en un legatus iuridicus de orden senatorial.

Las funciones financieras dependían de procuratores que respondían directamente ante el emperador.

.La Lusitania, con sede en Emérita Augusta, era gobernada por un Legatus Augusti Propraetore de menos rango que el de la Hispania Citerior.

. La Baetica, provincia senatorial gobernada por un procónsul elegido con carácter anual. El delegado financiero de la provincia Baetica fue perdiendo responsabilidades ante el aumento de poder del fisco imperial.

Las asambleas provinciales.

En origen creadas para dar culto al emperador y su familia.

Reuniones anuales, a las que asistían diputados de todas las ciudades de la provincia, y que se convirtieron en organismos de control de los gobernadores provinciales, y en instrumentos de cohesión provincial.

. LA DEFENSA DE HISPANIA

Las fuerzas militares que habían intervenido en la conquista no se retiraron debido a las dificultades de la administración Romana para explotar las tierras del Noroeste.

El ejército adoptó una doble función en los territorios del Noroeste.

. Función de vigilancia y supervisión de los nuevos territorios conquistados.

. Implantación de infraestructuras para la posterior administración y explotación de recursos, de una manera pacífica.

Tras la caída de Nerón (74), se establece en Hispania la Legio VII Gemina, que daría lugar a la ciudad de León. Se estableció un único cuerpo legionario peninsular que duraría hasta la caída del Imperio.

Este nuevo cuerpo legionario realizó una doble función:

- Funciones protectoras y técnicas en las minas del Noroeste,

- Funciones administrativas en la Lusitania y en la Hispania Citerior.

En cuanto a la Baetica, que no disponía de ejército regular, al ser una provincia senatorial, reservó las tareas de seguridad a una especie de policía encomendadas a las ciudades.

LA ORGANIZACIÓN POLÍTICO-ADMINISTRATIVA DE HISPANIA

Las subdivisiones provinciales: los conventos jurídicos.

Debido al gran tamaño de las Provincias y para acercar el gobierno y principalmente la justicia al pueblo, desde época republicana los gobernadores provinciales reunían en determinados lugares y días a la población bajo su jurisdicción, para impartir justicia. Estas reuniones o conventus (de convenire “acudir a un lugar”) se institucionalizaron en distintas ciudades de cada provincia a las que se les marcaron sus límites formando distritos que se convirtieron en los conventos jurídicos.

Plinio hace el cuadro general de los conventos jurídicos así como las comunidades (civitates y populi) que los integraban en cada una de las tres provincias:

- La Citerior estaba dividida en siete conventus:

o Tarraco (Tarragona)

o Carthago nova (Cartagena)

o Caesaraugusta (Zaragoza)

o Clunia (Coruña del Conde)

o Asturica (Astorga)

o Bracara (Braga, Portugal)

o Lucus

- La Lusitana contaba con tres, con capitales en:

o Emerita Augusta (Mérida)

o Scallabis (Santarem, Portugal))

o Pax lulia (Beja, Portugal)

- La Bética con cuatro:

o Hispalis (Sevilla)

o Astigi (Écija)

o Corduba (Córdoba)

o Gades (Cádiz)

Estas capitales se convirtieron en polos importantes de atracción y fueron centros de relaciones sociales y negocios.

A los conventus, a media distancia entre la provincia y la civitas, a las relaciones judiciales, sociales y económicas, se les añadieron las religiosas ya que el gobierno romano favoreció y promocionó el culto imperial, con asambleas conventuales a semejanza de las provinciales.

La administración local: colonias, municipios y civitates.

Vamos a distinguir claramente entre:

· Urbanización: Política de creación y fomento del marco material en el que es posible desarrollar una cultura ciudadana.

· Municipalización: Otorgamiento a los ciudadanos de una comunidad urbana determinada, de privilegios jurídicos semejantes a los que disfrutaba el pueblo dominador.

Desde la República y a lo largo del Imperio se fomento en las provincias de Hispania el desarrollo de centros urbanos en aquellos territorios que mantenían la organización tribal. Se conseguía así debilitar los fuertes lazos sociales de los grupos étnicos-tribales al ampliar a otros individuos y grupos el ámbito social.

Por encima de esta transformación de populi en civitates, a partir de la iniciativa de César, continuada por Augusto y siguientes emperadores, se produjo una extensión de los privilegios jurídicos que gozaban las ciudades italianas a un número creciente de comunidades urbanas peninsulares.

Vamos a contemplar los distintos tipos de comunidades existentes:

1. Colonia romana: sus integrantes gozaban desde su fundación de los privilegios de ciudadano romano.

2. Municipio romano: antiguas ciudades indígenas, cuyos habitantes, peregrini o súbditos ajenos al derecho romano eran honrados colectivamente con el derecho de ciudadanía. Se otorgaban por servicios políticos y económicos al estado romano y por la renuncia a fórmulas administrativas propias.

3. Municipio de derecho latino: los derechos de ciudadanía romana se restringían a aquellos de sus habitantes que hubieran cumplido durante un año una magistratura municipal, privilegio que era extendido a sus parientes. Era un excelente medio para atraer a las oligarquías locales. Interesándolas en el cumplimiento de los deberes de la aceptación de cargos.

4. Civitates y populi: comunidades indígenas urbanas o tribales sin privilegios.

Plinio nos ofrece el cuadro de la distribución de las comunidades hispanas en el tercer cuarto del siglo I en las tres provincias:

· La Bética estaba dividida en 175 civitates que se dividían en:

o 9 colonias.

o 8 municipios romanos.

o 29 municipios latinos.

o 3 federadas.

o 6 libres.

o 120 estipendiarias.

· La Lusitana contaba con 46 civitates.

o 5 colonias.

o 4 municipios.

o 37 estipendiarias.

· La Citerior tenía 293 comunidades:

o 12 colonias.

o 13 municipios romanos.

o 18 municipios latinos.

o 135 estipendiarias.

o 114 populi.

El ordenamiento municipal de tipo romano.

El Imperio romano extendió fuera de Italia el ordenamiento municipal, aplicándolo a las comunidades provinciales. A imagen del gobierno central, las civitates tampoco tenían un sistema burocrático administrativo y era la clase alta la responsable de su funcionamiento.

Cuatro o seis portadores de la magistratura, procedentes de las clases altas, más el ordo decorionum, consejo municipal vitalicio, también honorífico y gratuito gobernaban el municipio. Solo los ricos con mucho tiempo libre podían aceptar y desempeñar estos cargos. Eran alrededor de 100 miembros, solía estar formado por los antiguos magistrados y se ocupaba de los asuntos importantes del municipio como la gestión de los capitales, trabajos públicos y tributos, ceremonias y sacrificios, fiestas y juegos anuales, otorgamiento de honores y privilegios…

Como los recursos propios municipales, tierras comunales e impuestos, eran insuficientes para atender las necesidades municipales, eran los vecinos en función de sus capacidades económicas, personales y categoría social los que debían colaborar con los servicios y prestaciones (munera) de los ciudadanos.

Las élites locales entran en una competencia para ganar prestigio social por colaborar con sus aportaciones a aportar con sus regalos, mejores condiciones para lograr el bienestar de la ciudad.

La historia de los municipios está ligada a la historia de sus élites locales y tanto la prosperidad como sus posteriores dificultades económicas llevan a la decadencia de la vida comunal y su desaparición en las postrimerías de la Antigüedad a la ruina del municipio y su sustitución por otras formas de vida social, con las que se abre la Edad Media.

Los órganos municipales.

En la cúspide de cada comunidad ciudadana aparecen regularmente cuatro magistrados en dos colegios:

· Los duumviri iure dicundo. Máximo rango municipal y representaban a la comunidad en el interior y exterior.

· Los duumviri aediles. Competencias y responsabilidades en:

o Urbis. Policía de la ciudad y seguridad pública.

o Annonae. Aprovisionamiento y vigilancia general del mercado.

o Ludorum. Disposición y regulación de los juegos públicos.

En muchas ocasiones reunidos en un solo colegio de quattorviri, a los que se añaden dos quaestores, responsables de la caja municipal en la que actuaban como tesoreros.

En las comunidades de derecho latino el principal privilegio de estos magistrados era la obtención de los derechos como ciudadano romano con sus padres, esposa e hijos.

1. Las comunidades indígenas sin derecho privilegiado:

Las instituciones de las ciudades sin derecho privilegiado en Hispania tenían tipos muy variados de organización. En aquellos grupos sociales en contacto con la vida de tipo romano, la atracción que ésta ejercía condujo a una mimetización institucional por parte indígena. Pero en las regiones con poce atracción mantuvieron las instituciones heredadas de época prerromana durante todoel Imperio, para renacer con nuevo impulso tras su desaparición. En conclusión, sin una organización municipal de tipo romano, la concentración en núcleos urbanos se produjo en de los dos primeros siglos del Imperio en la mitad oriental de la Península,( costa mediterránea y valle del Ebro y progresivamente por la Meseta). En cambio, en el norte y noroeste, aparte de unos pocos centros urbanos aislados, necesarios para la administración y sede de los magistrados romanos, la organización político-social siguió siendo de corte tribal. Las comunidades podían abarcar una extensa gama de unidades suprafamiliares, insertas en grupos cada vez mayores, que en las fuentes romanas se conocen con los nombres de tribus, populi, gentes, gentilitates y centuriae. Estas comunidades tendieron a lo largo del Imperio a agruparse en núcleos urbanos,( las civitates ). Como hemos visto, Plinio todavía menciona 114 populi en la Citerior. A mitad del siglo II, Ptolomeo, en su descripción de Hispania, sólo conoce ya civitates. Éstas podían ser capaces de actuaciones de valor jurídico, como hacer pactos de hospitalidad, ofrendas, votos y designar magistrados.

2. El patronato alto-imperial:

La institución del patronato siguió en época imperial, aunque modificada.. Desapareció el patronato provincial, ya que el emperador era considerado el supremo benefactor, pero se mantuvo e incluso se desarrolló el patronato sobre comunidades. En el caso de ciudades de derecho privilegiado ( colonias y municipios ) la institución estaba regulada por ley. El título de patronus municipal ( honorífico ) se concedía a personajes distinguidos por sus liberalidades con la ciudad o por sus relaciones políticas y sociales,( podían apoyarla y defender sus intereses en las altas esferas ). Las civitates sin derecho privilegiado podían ligar también relaciones con personajes influyentes, que perduraban durante generaciones, a través de los llamados "pactos de hospitalidad", firmados entre el benefactor,( hospes ) y los magistrados( jefes )indígenas de la comunidad, a la que integraba en su clientela. En Hispania hay muchos documentos que atestiguan estos convenios de hospitalidad y patronato.

La evolución político-administrativa de Hispania en el Alto Imperio:

Las provincias de Hispania, durante el Imperio, son generalmente organismos sin historia, ya que, finalizada la conquista, la Península quedó integrada como parte del sistema del Estado romano. Las noticias anecdóticas que se refieren particular a Hispania no son suficientes para trazar un desarrollo histórico independiente del Imperio. De todos modos, la evolución del sistema afectó también a la Península, con peculiaridades propias.

3. Julio-Claudios y Flavios:

Durante el gobierno de los sucesores inmediatos de Augusto, la llamada dinastía julio-claudia, no hubo ningún acontecimiento importante. En los cauces establecidos por el propio Augusto, continuó desarrollándose la administración con la integración de las provincias hispanas en el sistema romano,( transformación de muchos populi en civitates ), abiertas así a la organización municipal, y en el reclutamiento de ciudadanos romanos hispanos en el ejército romano, en detrimento de los itálicos, que hasta entonces habían nutrido casi en exclusiva sus filas. La promoción social que este expediente significaba vino a completarse con la utilización de la Península, como fuente de leva, de un gran número de cuerpos auxiliares, constituidos por soldados peregrini ( no ciudadanos), extraídos de las regiones menos romanizadas( el norte y el noroeste ). Conocemos un gran número de alas y cohortes de nombre étnico hispano -astures, galaicos, cántabros, vascones, lusitanos...- establecidas en diversas fronteras del Imperio, cuyos componentes recibían, al finalizar su servicio, el derecho de ciudadanía romana. Esta importante cantera militar jugó un importante papel en las conmociones que acabaron en el año 68, con la dinastía, tras el derrocamiento de su último emperador( Nerón ). El gobernador de la Citerior, Galba, se rebeló al frente del ejército hispánico, reforzado con nuevas levas en la provincia, y arrastró en la aventura al gobernador de la vecina Lusitania, Otón. Ambos se sucederían de forma efímera en el trono imperial, con un tercer pretendiente, Vitelio, antes de que el general Vespasiano lograra finalmente el poder, fundando una nueva dinastía, la flavia. La subida al trono de Vespasiano significó una reordenación del Imperio, que afectó de forma particular a Hispania: en primer lugar, el ejército de ocupación sufrió una parcial "desmilitarización" e Hispania recibió, como única tropa legionaria, a la legión VII Gemina, creada unos años antes por Galba, una vez regenerados sus efectivos, diezmados durante la guerra civil del 68. La legión fue acuartelada de forma estable en el antiguo centro estratégico primordial de la Península, la región astur. El campamento daría origen a la ciudad de León. Una media docena de cuerpos auxiliares completaban el nuevo ejército, que se mantendrá estable hasta el final de la Antigüedad. Más importancia tendría, para la transformación administrativa de Hispania y su integración en las estructuras romanas, el edicto de latinidad promulgado por Vespasiano, que suponía el reordenamiento jurídico de las poblaciones hispanas. Conocemos por Plinio la decisión, según la cual, "el emperador Vespasiano Augusto, cuando se vio lanzado a las procelosas luchas de la república, otorgó la latinidad a toda Hispania". La concesión del derecho latino (ius Latii) suponía la posibilidad de que todas las comunidades urbanas peninsulares pudieran organizarse como municipios latinos, que incluían la concesión de la ciudadanía romana para quienes hubieran ejercido un cargo municipal. Como consecuencia del decreto, un gran número de ciudades hispanas ( se estima que alrededor de 350 ), vieron la posibilidad definitiva orde ganización como municipios, que fue cumpliéndose bajo el gobierno de los hijos de Vespasiano, Tito y Domiciano. Espléndidos testimonios de este proceso son las mencionadas tablas de bronce de Málaga, Salpensa e Irni, que recogen la legislación que habrían de regir sus instituciones los nuevos municipios. El título de municipium Flavium que llevan numerosas ciudades de Hispania prueba la extensión de la concesión, integradando incluso a comunidades del noroeste peninsular.

4. El siglo II:

El proceso de promoción político-administrativa, comenzado por Augusto desde finales del siglo I, las elites hispanas accedieron a puestos de responsabilidad en la administración central. Se ha llegado incluso a hablar para el siglo II de un "clan hispano", que explicaría la subida al trono de los emperadores Trajano y Adriano, oriundos de Hispania. Así, la dinastía de los Antoninos, que sucede a la Flavia, contempla la decisiva influencia de la oligarquía hispana en un sistema administrativo estable, donde se integran las provincias hispanas. Esta estabilidad, dentro de las fronteras del Imperio, que se extiende por el siglo II, mostraba los antecedentes de la "crisis" del siglo III.Esta crisis dará origen a la nueva sistematización del Bajo Imperio. Debido a distintos factores externos e internos, la presión sobre las fronteras del Imperio, que obligó a un esfuerzo militar constante, ó el estancamiento del sistema económico y la ruptura del equilibrio político y social, afectado por las necesidades de contrarrestar el peligro exterior. Hispania, no podía escapar a esto, cuyos síntomas se mostraron en los reinados de los últimos Antoninos, Marco Aurelio (161-180) y Cómodo (180-192). En dos ocasiones, durante el gobierno del primero, en 171 y en 177-178, bandas de tribus africanas, los mauri, llevaron a cabo incursiones, en las tierras de la Bética, contra las que hubo que movilizar a la legión VII Gemina. siendo Italica sometida a asedio, mientras ocurrían disturbios internos en la Lusitania. Estos disturbios crecieron en época de Cómodo por la acción de bandas de desclasados ( desertores de la milicia, campesinos y esclavos ), liderados por un exsoldado fugitivo llamado Materno, que llevaron a cabo acciones depredadoras en Italia, la Galia e Hispania, antes de ser disueltas por un ejército regular romano.

5. Los Severos: la crisis urbana:

La crisis de poder desencadenada por el mal gobierno del último Antonino, Cómodo, fue resuelta por el fundador de una nueva dinastía, el africano Septimio Severo, que trató de frenar los problemas del Imperio con una serie de medidas que transformarían su esencia mismaLa principal fue la reforma del ejército, utilizado para nuevas e incrementadas tareas, que condujo a una "militarización" de la sociedad( los soldados eran el elemento dominante de la sociedad ). Se trataba de medidas de emergencia, que convirtieron el Imperio en un estado de excepción permanente, incapaz de encontrar soluciones definitivas. Especialmente,la crisis del régimen municipal, uno de los pilares del sistema político-administrativo romano. Durante los dos primeros siglos del Imperio, las ciudades cumplieron las cargas administrativas del estado central romano. Con ésto, el Estado obtuvo los recursos materiales para su sostenimiento. Pero, desde finales del siglo II, con los primeros síntomas de una grave crisis económica, el Estado no vio otro recurso de allegar los medios que necesitaba para paliar las convulsiones socio-económicas y políticas y, en el exterior las presiones de pueblos bárbaros, que castigaban las ciudades en crisis. El primitivo sistema político-social autónomo de las ciudades se transformó en un estado de excepción, obligado e impuesto, que convirtió los antiguos honores ( magistraturas y curia municipal ) en onera( cargas irrenunciables ). Mientras los grandes aristócratas senatoriales llegaron a crear unidades económicas autárquicas, ( las grandes villae ) ajenas a la ciudad, sobre la curia municipal ( los curiales, como empezó a llamárseles ) recayó todo el peso de las cargas municipales y de las obligaciones fiscales de la comunidad, puesto que se les responsabilizó con la garantía de sus propios bienes del pago de las mismas. La consecuencia fue la pauperización de las clases medias ( ya que las altas habían podido escapar al proceso ) y el desesperado esfuerzo por sustraerse al nombramiento como curiales. Esto obligó a la creación de nuevos funcionarios,( como los curatores reipublicae ) que velaban por los intereses financieros de la ciudad, pero el gobierno central los hizo caer en el desprestigio. Pocos son los acontecimientos del siglo III, que tienen a Hispania como escenario. Uno de ellos, de graves repercusiones económico-sociales, fue la usurpación de Clodio Albino, que, frente a Septimio Severo, intentó ser reconocido emperador en el Occidente europeo (Britania, las Galias e Hispania). La conspiración fue abortada en 198 y Severo condujo una dura represión contra los partidarios de Albino,( varios nobles hispanos ). La confiscación de sus bienes en beneficio del patrimonio imperial alteró gravemente el equilibrio económico y social de la Península.

Por lo demás, en la época de los Severos y, durante el reinado de Caracalla (211-217), tuvo lugar una remodelación administrativa de la provincia Citerior, de la que se separaron los territorios del noroeste para constituir la nueva provincia Hispania nova Citerior Antoniniana, que, tras la desaparición del emperador, volvió a reintegrarse a la Citerior.

LA ORGANIZACIÓN POLÍTICO-ADMINISTRATIVA DE HISPANIA

LA CRISIS DEL SIGLO III

La desaparición de los severos, Alejandro (222-235), abre una caótica época conocida con el nombre de “Anarquía Militar”, en la que, bajo el signo de la crisis económica y social y de renovadas presiones de pueblos exteriores sobre todas las fronteras del Imperio, se suceden emperadores y usurpadores efímeros, incapaces de fortalecer el aparato estatal.

Hispania sufrió los males del Imperio y su territorio se vio sometido tanto a las tensiones generadas por los intentos de afirmación de diversos usurpadores, como a los saqueos producidos por la irrupción de bárbaros que transitoriamente recorrieron la Península a sangre y fuego. En efecto, en época de Galieno, en torno a 260, bandas de francos procedentes de la Galia, que habían invadido, penetraron en Hispania: aquí, después de poner sitio a Tarraco, lograron pasar a África. No todos, ya que otros permanecieron durante 12 años en la península. Sin que podamos reconocer su ámbito de acción ni las consecuencias de sus movimientos.

La arqueología constata una serie de destrucciones de ciudades, en torno al siglo III. (Ampurias, Badalona, Barcelona, puntos de la región catalana y costa levantina), así como” tesorillos “de monedas, que podrían ponerse en relación con la invasión, pero con el estado de inseguridad producido como consecuencia de las luchas por el poder y usurpaciones que afectaron a Hispania. La de Póstumo, durante el reinado de Claudio II el Gótico a finales de los 60 y las de Floriano y Bonoso, en época de Probo, diez años después.

3. El Bajo Imperio

La administración civil: prefecturas, diócesis y provincias

El sistema de Tetrarquía, establecido por Diocleciano para hacer frente a los múltiples problemas del Imperio, introdujo una importante serie de transformaciones en el sistema político-administrativo del Estado Romano. Los cambios en la estructura económica y social, la crisis del poder central, incapaz de poder solucionar los problemas exteriores e interiores, las tendencias de ciertas regiones del Imperio, que incluían veleidades autonomistas, habían generado una profunda desconfianza hacia las instituciones romanas. Diocleciano intentó superar con un ingenioso sistema de poder compartido, con otros titulares, para asegurar el mando y cerrar el camino a las usurpaciones durante un siglo el aparato central. La sacralización del poder, la descentralización administrativa, el incremento del personal burocrático, un sistema impositivo basado en el más preciso control de súbditos y bienes y la reforma del ejército, son algunas de las importantes innovaciones del Bajo Imperio.

Diocleciano ascendió al poder también, con el título de Augustus. Subordinado por una relación sacral de dependencia a Maximiano, y ambos adoptaron a sendos césares, como garantía de continuidad sucesoria. Galeano y Constancio. Augustos y césares se ocuparían de las cuatro zonas en que fue distribuido el imperio, desde otras capitales establecidas en Nicomedia, Simio, Aquileya y Treveris.

Esta asignación de jurisdicciones territoriales conllevó una nueva organización administrativa, basada en la multiplicación del número de provincias, que pasaron de 48 en el siglo III a 104. Se pretendía evitar la concentración de fuertes poderes militares y políticos en ciertos lugares del Imperio, facilitar la eficacia de la administración, pero lógicamente significó un fuerte incremento de la burocracia con componentes negativos. La conexión entre gobierno central y provincias aconsejó la reagrupación de éstas en circunscripciones más amplias. La evolución del sistema llevó en época de Constantino a la inclusión de estas diócesis en unidades administrativas superiores, las praefecturae, encomendadas a los prefectos con funciones administrativas, financieras y judiciales, que significaron la división del Imperio en unidades geográficas.

La Península fue afectada como el resto del Imperio, por esta disposición administrativa, cuyo inicio se fecha entre 284 y 288. Las provincias de Hispania quedaron integradas en la diócesis Hispaniarum: la antigua citerior fue dividida en tres provincias – Tarraconensis, Carthaginiensis y Gallaecia, continuaron como hasta entonces, la Lusitania y la Baética, y se añadió una sexta provincia, la Mauritania Tingitana que por su situación en la costa atlántica de Marruecos, tenía una comunicación mas fácil con la península que con su vecina La Mauritania Cesarienses. Entre 365 y 385, de la cartaginense se desgajó la provincia de las islas Baleares, con lo que el conjunto de la diócesis, incluida en la prefectura de las Galias, contó con siete provincias.

En el escalonamiento de responsabilidades que genera la agobiante burocratización con respecto a la Península, directamente de la instancia - central el emperador, dependía el prefecto del pretorio responsable de la praefectura Galliarum, en la que se integraba la diócesis Hispaniarum, Britania y las Galias, a cuyo frente se hallaba el vicarius Hispaniarum, que tenía bajo su jurisdicción a los gobernadores de las provincias. Transitoriamente, en época constantiniana, se puso al lado del vicario un comes Hispaniarum, con funciones civiles y militares.

La antigua división en provincias “senatoriales” e “imperiales” desapareció en la ordenación bajo imperial, por una nueva, en la que el rango de la provincia se decidía por el propio gobernador, de acuerdo con su pertenencia senatorial o ecuestre. La Bética y la Lusitania y posteriormente Gallaecia tuvieron el rango de provincias consulares, encomendadas a un senador, las restantes eran praesidiales, bajo la jurisdicción de un praeses ecuestre. Consulares y praésides desempeñaban tareas administrativas y jurisdiccionales, eran responsables del mantenimiento del orden y tenían la misión de vigilar la recaudación de los impuestos y el mantenimiento de los servicios públicos de aprovisionamiento y correo, quedaban fuera de su competencia funciones de defensa y mando de tropas. Para el cumplimiento de las tareas de la administración, contaban, como los vicarii, de un oficium, que incluía funcionarios y personal subalterno, a los que hay que añadir, fuera de su jurisdicción, representantes de los organismos centrales, delegados y agentes del emperador. Se ha calculado unos 1.500 funcionarios dedicados a la administración civil en el conjunto de la diócesis Hispaniarium.

El fin de la Hispania Romana

En el sistema tetrárquico de Diocleciano, Hispania pasó a depender por razones militares del segundo Augusto, Maximiano, hubo de atender en las costas a la represión de las inclusiones piráticas de bandas de francos, antes de pasar a la Mauritania Tingitana para someter a las tribus africanas de los mauri. A partir de la segunda tetrarquía, cuando el cesar Constancio Cloro sucede a Maximiano como Augusto, en el año 305, Hispania se integró con la Galia y Britania en el conjunto encomendado a Constancio, que pasó, a la muerte de éste en 306 a su hijo Constantino.

Los disturbios y guerras en la era de Constantino, a penas afectaron a la Península, que permaneció tranquila a lo largo de la dinastía constantiniana, en el que las noticias sobre Hispania son muy esporádicas y de escaso interés. Este anonimato ha sido considerado como índice de un periodo de calma e incluso de recuperación económica, en medio de las luchas por el trono que se cierran con la instauración del español Teodosio. A su muerte, el imperio quedó dividido en dos, la parte occidental en la que se incluía Hispania, correspondió a su hijo Honorio. Las usurpaciones volvieron a repetirse, pero Hispania no permanecerá ajena a las luchas teniendo en cuenta los intereses de la familia de Teodosio. Pero más grave es que estas luchas abrirán las puertas de la Península a los bárbaros y acabarán con el dominio romano en su territorio.

Contra Honorio, se alzó en 407 un usurpador, Constantino III, que dueño de la Galia, necesitaba extender su dominio a Hispania. Envió a su hijo Constante, asesorado por un general, Geroncio, que aún con dificultad, logró vencer en el interior a las tropas privadas que opusieron a los intrusos los familiares de Teodosio, mientras otros contingentes también privados acudían a defender los Prineos contra los refuerzos enviados por Constantino III, en apoyo de Constante y Geroncio, constituidos por bárbaros galos, los llamados honoriaci. Con su ayuda, la Península cayó en manos del usurpador, pero en este punto Geroncio quiso capitalizar la victoria en su propio beneficio y se rebeló contra Constantino, proclamando como emperador de la diócesis Hispanierum a Máximo. Para fortalecer su posición, Geroncio, se había ganado a su causa a los honoriaci, se puso en contacto con los bárbaros asentados en el sur de la Galia, que pudieron penetrar así en la Península el año 409. Suevos, vándalos y alanos se dispersaron por su territorio, mientras el dominio romano quedaba restringido al nordeste, tutelado por otro pueblo bárbaro, los visigodos, que en lucha con los primeros invasores, harán suya la Península.